Uno de los monumentos más sorprendentes de los que he visto hasta la fecha es el Monasterio da Vitória en Batalha, Portugal. Además de su color ocre y negro lleno de pináculos y espectaculares encajes en piedra propios del estilo Barroco y Manuelino, lo que más llamó mi atención fue sus Capillas Inacabadas (Capelas imperfeitas).
Patrimonio Mundial por la Unesco, fue construido en el siglo XIV para cumplir el voto de D. João I que había hecho a la Virgen por vencer a los castellanos en la batalla de Aljubarrota en 1385.