Un buen número de cervantistas e historiadores parecen estar de acuerdo en asegurar que Cervantes se inspiró en estos parajes de Campo de Criptana para escribir la "espantable y jamás imaginada aventura de los molinos de viento" del universal Don Quijote de la Mancha.
El escenario lo tenemos a la vista: la sierra de los Molinos y el Cerro de la Paz donde recortan sus blancas figuras hasta diez molinos de viento, la mayor obra de ingeniería del siglo XVI.