Habiendo partido los peregrinos del Camino de Santiago francés del pueblo galo de San-Jean-Pied-de-Port, para iniciar la primera etapa como vimos en el anterior post y, habiendo subido esforzadamente el puerto de la Ibañeta, las fuerzas ya se les han quedado mermadas, pero encuentran refugio para descansar y reponer fuerzas en medio de un paisaje pirenaico sin igual, en Roncesvalles.
